Farmacéuticos para la historia

El Correo Farmacéutico nombrará el próximo 17 de marzo “Farmacéutico del Año” a uno de los cinco candidatos que optan a dicho galardón. Se trata de la primera edición de este premio que está concebido como una forma de reconocimiento, a título individual, a la trayectoria profesional. Aquí podéis encontrar más información sobre los cinco farmacéuticos, pertenecientes a distintos ámbitos profesionales, que aspiran al mismo. Dicho evento, ha suscitado en Twitter cierto revuelo promocional y también, como de costumbre, algún que otro ingenioso comentario. En honor a la verdad y sin ánimo de desmerecer a nada ni a nadie; a estos, más que al evento en si, debo la  inspiración para este post. De alguna manera, me hicieron pensar en todos aquellos farmacéuticos que a lo largo de la historia han dedicado su talento y su trabajo al avance de la ciencia y, por ende, de la humanidad. De ahora en adelante, habrá un espacio reservado para ellos en el blog, que doy por inaugurado hoy con este pequeño homenaje a cinco ilustres boticarios:

Joseph Louis Proust (1754-1826)

Joseph Louis Proust

Nace en Angers, Francia. Hijo de boticario, simultaneó su etapa escolar con el trabajo en la farmacia paterna donde adquirió los primeros conocimientos sobre química y botánica. A los 21 años, tras un brillante concurso, gana por oposición la plaza de Farmacéutico Jefe del Hospital de Salpêtrière, en París. Durante su estancia en la capital francesa, traba amistad con el químico Lavoisier, a través de cuya recomendación, es contratado por el Gobierno español para enseñar química en Madrid. Entre su legado destacan el descubrimiento de el azúcar de uva o glucosa y el desarrollo  de la ley de las proporciones definidas o ley de Proust que establece que, cuando varios elementos se combinan para formar un determinado compuesto, lo hacen en una relación de pesos fija. Esta ley, junto a la de la conservación de la masa, de su amigo Lavoisier y la de las proporciones múltiples de Dalton, sentarían las bases de la química actual.

Karl Wilhelm Scheele (1742-1786)

Karl Wilhelm Scheele

Nace en Pomerania, Alemania. Farmacéutico de profesión, es considerado como uno de los mejores químicos del siglo XVIII. Sus estudios dieron como fruto el descubrimiento del oxígeno y el nitrógeno. Descubrió también, aunque sin ser consciente de ello, el bario, el cloro, el magnesio y el molibdeno. Así mismo, se le atribuye el descubrimiento de numerosos compuestos tales como el ácido cítrico, el ácido úrico, el ácido tartárico, el glicerol, la albúmina vegetal, el cianuro de hidrógeno, el fluoruro de hidrógeno y el sulfuro de hidrógeno. Ideó además, un proceso similar a la pasteurización. Curiosamente, murió envenenado por mercurio pues tenía la mala costumbre de probar todos los productos químicos a los que iba dando luz.

Friedrich Wilhelm Adam Setürner (1783-1841)

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Nacido en Paderborn, Alemania. Aprendiz de farmacéutico desde los 16 años, estableció su propia farmacia en 1809. A él le debemos el descubrimiento y el aislamiento de los principios químicos de la morfina a la que, como probablemente sabréis, bautizó así en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños. En 1818, la morfina fue incluida en De Materia Médica donde sería descrita como “el más notable medicamento descubierto por el hombre, de utilización más segura que el opio y con una virtud analgésica bastante superior”. A día de hoy, continua siendo el analgésico opioide más eficaz frente al dolor severo.

José Rodríguez Carracido (1856-1928)

José Rodríguez Carracido

Nace en Santiago de Compostela, en el seno de una modesta familia gallega. Tras una brillante carrera, se licenció en Farmacia en la ciudad que le vio nacer. Aprobó las oposiciones de ingreso al cuerpo de Farmacéuticos Militares con el número uno. Posteriormente, ganaría también en reñidísimas oposiciones las cátedras de Química Orgánica y Química Biológica en la facultad de Farmacia de la Universidad Central de Madrid. Gozó allí de un gran prestigio como profesor y científico, siendo elegido Decano por sus compañeros y, más tarde, nombrado Rector de dicha Universidad . Entre su legado se encuentran obras básicas como el “Tratado de Química Orgánica” y el ” Tratado de Química Biológica“, con el que introdujo y difundió el estudio de la Bioquímica en España.

Joan Massagué Solé, 1953   

Joan Massague

Este farmacéutico barcelonés, con mucho que aportar todavía, tiene ya un lugar garantizado entre los grandes científicos de la historia. Joan Massagué es Licenciado en Farmacia y Doctor en Bioquímica por la Universidad de Barcelona. En 1982, se trasladó a la Universidad estadounidense de Brown, donde descubriría el receptor de la insulina. En 1989 comenzó a dirigir el departamento de Biología Celular y Genética en el Memorial Sloan-kettering Cancer Center de Nueva York, donde aceptaría la dirección del programa de Biología y Genética del cáncer en el año 2003. Su investigación ha sido clave para conocer los mecanismos que permiten detener la proliferación celular. Gracias a su trabajo ha sido posible identificar los genes que controlan la metástasis de las células tumorales del cáncer de mama hacia otros órganos. Recientemente, la línea de investigación que ha llevado a cabo durante diez años ha culminado con el descubrimiento de el mecanismo general de colonización de la metástasis. Actualmente, se encuentra ya trabajando en la creación de anticuerpos que impidan este proceso.

A pesar de que la profesión farmacéutica atraviesa ahora momentos de incertidumbre y da la impresión de andar a veces perdida, tratando de reubicarse en el contexto actual, contará siempre con una certeza absoluta: la de su esencial contribución al progreso y bienestar de las generaciones pasadas, presentes y, sin lugar a dudas, futuras.

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