#NoSinEvidencia

Llega un momento en que las medias tintas no funcionan. No se puede pretender ser ateo y también creyente o de izquierdas y de derechas al mismo tiempo. Tenemos la obligación de posicionarnos. Adoptar una postura ambigua ante temas fundamentales mina nuestra credibilidad y siembra la desconfianza a nuestro alrededor. Este es uno de ellos.

Yo, como farmacéutica, considero totalmente contraproducente y éticamente inaceptable la intención del Ministerio de Sanidad de equiparar los compuestos homeopáticos a los medicamentos. Por una razón muy sencilla. A día de hoy, no se ha podido demostrar su eficacia. Y si no son eficaces, no son medicamentos. Por otra parte, también pueden constituir un grave riesgo para el paciente cuando, en caso de optar por este tipo de productos, se evite o retrase el diagnóstico y el tratamiento adecuado. Tal circunstancia, por tanto, dotaría a la homeopatía de una legitimidad que no merece y contravendría en todo punto los principios fundamentales de la Deontología farmacéutica. Por todo ello, suscribo el siguiente manifiesto:

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La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

Me gustaría cerrar esta pequeña aportación con ocho puntos esenciales recogidos en el Código Deontológico Farmacéuticolos relativos a la relación con el paciente:

  1. Es responsabilidad del farmacéutico contribuir a la mejora de la salud y calidad de vida del paciente, promoviendo su derecho a la prevención y diagnóstico de la enfermedad y a tratamientos terapéuticos eficaces y seguros.
  2. El farmacéutico mediante la práctica de sus conocimientos facilitará la correcta aplicación de los medios preventivos, diagnósticos y terapéuticos.
  3. El farmacéutico proporcionará una información veraz y adecuada a cada paciente, no promoviendo, en ningún caso, expectativas terapéuticas inadecuadas.
  4. El farmacéutico antepondrá el beneficio del paciente a sus legítimos intereses personales, profesionales o económicos.
  5. El farmacéutico respetará la dignidad del paciente y su derecho individual a la libertad de aceptar o rechazar un tratamiento.
  6.  El farmacéutico respetará las características personales y culturales de los pacientes, no estableciendo diferencias basadas en nacimiento, sexo, raza, religión, opinión o cualquier otra circunstancia.
  7. El farmacéutico y sus colaboradores están obligados al secreto profesional. El farmacéutico protegerá y salvaguardará el derecho del paciente a la confidencialidad de sus datos.
  8. El farmacéutico establecerá con el paciente una comunicación personalizada que humanice y facilite el acto profesional.
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Las vacunas en el embarazo

embarazadas y vacunasLa administración de vacunas durante el embarazo debe considerarse con cautela. Se debe proceder a la vacunación cuando el beneficio sobrepase los riesgos potenciales que podrían derivar de la misma. Al no existir evidencia, el riesgo es fundamentalmente teórico.

En general, las embarazadas deben ser vacunadas cuando:

  • La probabilidad de exposición a la enfermedad es elevada
  • La enfermedad supone un riesgo añadido para la madre o el feto
  • Es improbable que la vacuna cause daño

Atendiendo a su composición microbiológica, las vacunas se clasifican en víricas o bacterianas y estas a su vez, en vivas atenuadas e inactivas o muertas:  “Clasificación de las vacunas” (www. vacunas.org)

VACUNAS CONTRAINDICADAS:

Como norma general, las de microorganismos vivos atenuados. Se debe evitar el embarazo en los tres meses siguientes a la administración. Lógicamente, se debe interrogar a las mujeres en edad fértil que vayan a recibir este tipo de vacunas sobre la posibilidad de que estuvieran embarazadas. Son las siguientes:

  • Viruela
  • Sarampión
  • Rubeola
  • Parotiditis
  • Varicela
  • Cólera oral
  • Tifoidea oral
  • BCG (tuberculosis)
  • Encefalitis japonesa (gérmenes atenuados)

La vacuna contra la viruela es la única que ha demostrado provocar daño al feto, por tanto, recibir una vacuna de virus vivos atenuados de forma inadvertida durante el embarazo, no debe ser considerado una razón para su interrupción. Las embarazadas deben ser evaluadas sobre la inmunidad a la rubeola y varicela. En caso de ser susceptibles, deberán recibir la vacuna inmediatamente después del parto. Del mismo modo, en el tercer trimestre se determinará la presencia de HBsAg (antígeno de superficie de la hepatitis B). En caso de  resultado positivo, el bebé debe recibir la inmunoglobulina B (HBIG) y comenzar con la serie de vacunación contra la enfermedad dentro de las primeras 12 horas después del nacimiento.

VACUNAS NO RECOMENDADAS:

  • Vacuna frente a papilomavirus (HPV):  si se hubiese iniciado la pauta de vacunación, administrar las dosis restantes tras el parto.
  • Vacuna frente a la fiebre amarilla: advertir sobre el riesgo de viajar a lugares endémicos y si es ineludible, proceder a la vacunación.

VACUNAS RECOMENDADAS SÓLO EN SITUACIONES ESPECIALES:

Entendemos por situaciones especiales, la presencia de patologías previas,  exposición al virus,  riesgo alto de exposición por viajes a zonas altamente endémicas, estilo de vida, etc.

  • Vacuna frente a la hepatitis B
  • Vacuna frente a la hepatitis A
  • Vacuna inactivada frente a encefalitis japonesa
  • Vacuna tifoidea de polisacáridos
  • Vacuna frente a la rabia
  • Vacuna inactivada frente a la poliomielitis
  •  Las vacunas meningocócicas de polisacáridos o conjugadas, mono o tetra-valentes
  • Vacuna neumocócica de polisacáridos
  • Vacuna Hib (Haemophilus influenzae tipo B)
  • Vacuna frente a la difteria, tétanos y tosferina (dtpa) o frente a difteria y tétanos (dt):

Si la embararazada no ha recibido una dosis de dtpa en los últimos cinco años y el riesgo de tosferina es alto, se le puede administrar en el tercer trimestre en lugar de tras el parto pues la inmunización es más rápida.

Es preferible completar la serie dt antes del embarazo, sin embargo, todas las que no estén vacunadas, o lo estén parcialmente, deben completar la serie primaria, así como recibir la dosis de recuerdo cuando esté indicada.

VACUNAS RECOMENDADAS:

La única vacuna que se recomienda indiscriminadamente en todas las embarazadas es la de la gripe. La gripe puede revertir mayor gravedad en este colectivo debido a las posibles complicaciones cardíacas y pulmonares, por otra parte, protegemos también al bebé en sus primeros meses de vida.  Se debe aplicar la vacuna inactivada durante la temporada gripal en cualquier momento del embarazo.

Como medida de precaución, no se deberían administrar vacunas en el primer trimestre de la gestación.

Fuentes de información:

Vacunación en el embarazo ( www. Fisterra.com)

Medicamentos y embarazo. Boletín Infac

Asociación española de vacunología (www. vacunas.org)

La dispensación, a propósito de una tesis doctoral

Tres de cada cuatro pacientes no saben que medicamentos toman. Así rezaba el titular de un artículo publicado por el periódico ABC  el pasado 11 de julio. En él se hace referencia a las conclusiones de una tesis doctoral, llevada a cabo en la Facultad de Medicina de Murcia, en la que la flamante doctora lanza un guante que hoy, tengo a bien recoger. En concreto, la investigación revela que un 51’1% de los pacientes encuestados no conocía el medicamento que se les había prescrito y un 25’3% tenía un conocimiento insuficiente. En fin, como comprenderéis, considerar este resultado “alarmante” sería quedarse corto.

Primeramente, aunque pueda parecer obvio, me gustaría recordar que la Ley 16/1997, de 25 de abril, de regulación de servicios de las Oficinas de Farmacia, incluye entre los deberes del farmacéutico el informar a los pacientes sobre el tratamiento farmacológico. Así mismo, la Ley 29/2006, de garantías de uso racional de medicamentos y productos sanitarios, en el capítulo IV, dice textualmente “los farmacéuticos participarán en la realización del conjunto de actividades destinadas a la utilización racional de los medicamentos, en particular, a través de la dispensación informada al paciente

No olvidemos que estamos hablando de “dispensación”, es decir, lo que constituye a día de hoy la actividad central del farmacéutico. Entregar un medicamento no es dispensar, si así fuera, cualquier máquina expendedora resultaría  mucho más eficiente. La dispensación es un acto complejo que requiere tiempo y personal cualificado. A modo de síntesis, debería seguir el siguiente protocolo:

En desagravio de mi gremio, debo añadir que transmitir toda esta información muchas veces  es imposible, simplemente, por falta de datos. Si no conocemos el diagnóstico, por ejemplo, la información que podemos dar es muy limitada. No tenemos acceso a la historia clínica, ni se nos facilita el que pueda existir una comunicación fluida con el médico.

Probablemente es pura ingenuidad, pero no puedo evitar preguntarme cómo es posible que la legislación nos obligue a contribuir al uso racional del medicamento y al mismo tiempo no nos conceda las herramientas necesarias para hacerlo con rigor. Transmitir “a ciegas” lo que el médico ha estipulado creo que tiene poco que ver con la información efectiva que se le debería exigir a un profesional del medicamento. Por otra parte, el único sistema de vigilancia que existe sobre el acto de dispensación es la verificación, por parte de la administración, de que el medicamento que se entrega coincida con el prescrito. Por tanto, el que se lleve a cabo con más o menos rigurosidad  va a depender exclusivamente del sentido de la responsabilidad profesional de cada uno. Ni que decir tiene que en tiempos de crisis y de reducciones de personal todo esto se torna aún más peligroso. Quizás una buena forma de control, aparte de las que puedan ejercer las instituciones, sería educar al ciudadano sobre lo que realmente es un farmacéutico y lo que se debe esperar de él. Esto puede parecer algo evidente, pero ciertamente no lo es. A lo largo de mi vida profesional he constatado que existe una gran confusión.

La autora de la tesis, Araceli Clavel Rojo, sugiere como vías de solución, una redacción óptima y efectiva de los prospectos por parte de los laboratorios y un mayor protagonismo del farmacéutico como último profesional al que tiene acceso el paciente antes de tomar la medicación. Desde aquí, me adhiero a su propuesta, no sin antes recalcar la necesidad de implantar los mecanismos pertinentes que nos permitan tener una visión global del paciente y su tratamiento. El que un 75% de los pacientes carezca de la información adecuada sobre sus medicamentos es motivo más que suficiente para, como mínimo, pararse a reflexionar sobre la eficacia de los sistemas habilitados para ello.

La avanzadilla farmacéutica en Québec

Estoy segura de que la mayoría conocéis este vídeo. De esta forma L’Ordre des Pharmaciens du Québec presentaba ante el ciudadano las nuevas actividades que llevaría a cabo el farmacéutico a partir del 3 de septiembre del año en curso. Llegó a ser muy popular  pues, de alguna manera,  alentaba la esperanza de aquellos que consideramos necesario un cambio de paradigma en la forma de entender la profesión. Sin embargo, cualquier batalla raramente está exenta de periodos de avance y retroceso. La implantación de la ley que otorga nuevos poderes al farmacéutico se ha tenido que retrasar. No ha sido posible alcanzar un acuerdo con el Gobierno sobre la retribución de estos servicios antes de la fecha convenida. [1] 

La Loi 41 (cuyo proyecto de ley fue elaborado mediante la colaboración entre los órganos representantes del colectivo médico y farmacéutico [6]) amplía las competencias del farmacéutico en siete intervenciones concretas:

  • Prolongación de una orden médica: el farmacéutico podrá renovar el tratamiento durante un periodo de tiempo, previamente establecido por el médico, no superior a un año. Algunos medicamentos quedan excluidos.
  • Prescripción de medicamentos cuando no es necesario un diagnóstico previo: el fin es el de evitar ciertos problemas de salud. Se trataría de medicamentos para dejar de fumar; ácido fólico o vitaminas en mujeres que están tratando de quedarse embarazadas; tratamiento de náuseas y vómitos en embarazadas; antimaláricos, antipalúdicos o antidiarréicos para los que viajan a destinos de riesgo; tratamiento de la pediculosis y anticoncepción de emergencia.
  • Ordenar e interpretar ciertas pruebas de laboratorio: únicamente con objeto de prevenir o resolver problemas relacionados con los medicamentos. Por ejemplo, para determinar la eficacia de un anticoagulante o el daño hepático provocado por un determinado fármaco. La intervención ha de quedar registrada junto con las razones por las que se llevó a cabo y el médico debe ser informado del resultado.
  • Ajustar un tratamiento: con objeto de mejorar la eficacia y seguridad de los medicamentos, el farmacéutico podrá modificar:
    • La forma farmacéutica
    • La cantidad
    • El régimen de dosificación
    • La dosis 
  • Sustituir un medicamentoante una interrupción demostrada del suministro, el farmacéutico puede sustituir un medicamento por otro del mismo grupo terapéutico.
  • Prescribir un medicamento para enfermedades leves y síntomas menores: se trataría de problemas de salud fácilmente reconocibles y tratables: acné leve, aftas bucales, conjuntivitis alérgica, eczema leve o moderado, dolor menstrual, herpes labial, dermatitis del pañal, infección reciente de orina en mujeres, rinitis alérgica, vaginitis por levaduras y hemorróides. 
  • Administrar un medicamento para demostrar el uso apropiado: los farmacéuticos, previamente acreditados, podrán administrar un medicamento vía oral, tópica, subcutánea, intramuscular o inhalatoria para explicar el uso correcto de los mismos al enfermo o sus familiares.

Es necesaria formación adicional obligatoria para poder llevar a cabo la sustitución en caso de desabastecimiento, prescripción en síntomas menores y el ajuste de los tratamientos. Para la administración de medicamentos también es necesario acreditación, pero en este caso es opcional. Sólo lo tendrán que hacer aquellos que deseen implantar el servicio. [2] 

Ante el agravio comparativo, surge una pregunta obligada: ¿cómo han llegado hasta aquí?. Para encontrar la respuesta, es necesario conocer cuáles son las circunstancias bajo las que ha tenido lugar este gran refuerzo de la figura profesional del farmacéutico:

Québec es territorialmente la provincia más grande de Canadá. Cuenta con ocho millones de habitantes, alrededor de 1700 farmacias y unos 8000 farmacéuticos. Al igual que en España, propiedad y titularidad están unidas. La farmacia canadiense está concebida como un centro exclusivamente sanitario donde la actividad comercial ligada a la parafarmacia está prohibida [3]. Es obligatorio disponer de un espacio reservado para atender al paciente confidencialmente y registrar todas las intervenciones en su ficha correspondiente. Se trabaja en colaboración con el médico y otros profesionales sanitarios. Desde el año 1978 adoptaron un sistema mixto de retribución que consistía en el cobro por el coste de adquisición de los medicamentos, una cantidad fija por cada dispensación y, adicionalmente,  por dos tipos de servicios, la opinión farmacéutica (consistía básicamente en la detección y resolución de PRM) y el rechazo de la dispensación [4]. A partir de 1996, se incorporaron  nuevas servicios profesionales como los sistemas personalizados de dosificación, administración ambulatoria parenteral de medicamentos, instrucción sobre el uso de cámaras espaciadoras, etc. La trayectoria, por tanto, en prestación de servicios sanitarios, es amplia. Este hecho, junto a la particular circunstancia de que entre un 20-25% de la población tiene dificultades de acceso a un centro de Atención Primaria, determinó que fuese la propia Administración la que decidiera conceder nuevas competencias a la botica. Atender a los pacientes en urgencias u hospitales les saldría diez veces más caro. [5]

Más de seis mil farmacéuticos recibieron la formación reglamentaria durante el verano. Las farmacias canadienses están ya preparados para asumir su nuevo rol al término de las negociaciones. ¿Y nosotros?, ¿estamos preparados para afrontar los cambios que nos conducirían a este modelo de farmacia?

Si os interesa saber más sobre el tema, os recomiendo leer esta entrada en el blog El rincón de Linimento. Francisco José Rua hizo un interesante análisis a raíz de la conferencia que impartió Marc Desgagné en España invitado por la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria.  

Fuentes de información:

[1]Expanded authority for Québec pharmacists delayed in wake of ongoing negotiations on compensation 

[2]Nouvelles activités des pharmaciens. Ordre des Pharmaciens du Québec

[3]Entrevista concedida a Correo Farmacéutico por Marc Desgagné,  farmacéutico canadiense.

[4]Remuneración farmacéutica. Sistema mixto. Barbero González Antonio; Elsevier (Farmacia profesional). 2002; 16: 14-7

[5] Conferencia impartida por Marc Desgagné, farmacéutico canadiense. Evento organizado por SEFAC. 2013.

[6] Legislative changue in Quebec gives pharmacists expanded authorities

Mi biblioteca 2.0 (área del paciente)

dibujo_biblioteca_infantilEn los tiempos que corren, no creo descubrir nada nuevo al afirmar que internet se ha convertido en  la principal fuente de información para la mayoría de las personas. Por otra parte, dada la cantidad de material disponible y su accesibilidad, constituye un medio inestimable para invertir en educación sanitaria. 

El farmacéutico puede aprovechar este potencial  para reforzar el conocimiento del paciente sobre sus problemas de salud o la medicación seleccionando herramientas de calidad, útiles y adaptadas a las características individuales de cada uno.

Algunas  fuentes de información para el paciente destacables son:

  1. CedimCat (Centro de Información de Medicamentos de Cataluña): el portal dispone de un apartado dirigido al ciudadano con información comprensible, orientada a conseguir el buen uso de los medicamentos.
  2. MedlinePlus (un servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU): contiene información fiable y fácil de leer organizada en tres apartados: “Temas de salud”, “Medicinas y suplementos” y “Vídeos y multimedia”
  3. Web de la Clínica de la Universidad de Navarra: el “Área de la salud” abarca información sobre medicamentos, pruebas diagnósticas, enfermedades y tratamientos. Incluye tres microsites específicas dedicadas al dolor, la diabetes y la nutrición, así como algunas otras herramientas de interés.
  4. La Escuela de Pacientes de la Junta de Andalucía: reúne recursos muy útiles en forma de guías, vídeos, etc, en relación a diez temas: asma infantil, EPOC, insuficiencia cardíaca, diabetes tipo 1 y tipo 2, cáncer colorrectal, fibromialgia, cáncer de mama, cuidados paliativos y la problemática del cuidador.
  5. FisterraSalud: portal creado por profesionales de la Atención Primaria. Contiene documentos para mostrar o imprimir, dirigidos a pacientes y familiares, sobre problemas de salud, dietas, procedimientos diagnósticos y terapéuticos, vacunas y enlaces útiles.
  6. Forumclínic (Hospital clínic de Barcelona): comparte guías practicas y vídeos sobre numerosas enfermedades y problemas de salud. Pretende la participación activa del paciente a través de foros sobre las distintas patologías en los que pueda intercambiar experiencias con otros afectados y consultar cualquier duda con un profesional sanitario.
  7. Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona: compila información sobre la salud organizada en torno a cinco áreas: familia, mujeres, hombres, gente mayor y el medicamento.
  8. Portal de Salud de la Comunidad de Madrid: el espacio dedicado al ciudadano  alberga información sobre medicamentos, diversas patologías, prevención, hábitos saludables, etc
  9. Medizzine: Portal hispano de medicina, medicamentos y plantas medicinales. La información está dirigida a pacientes y profesionales.
  10. La Universidad de los Pacientes: aúna material relativo a enfermedades, tratamientos, prevención y otros temas que pueden ser interesantes para el paciente.

La idea es complementar el acto de dispensación o de consejo farmacéutico con la recomendación de algún recurso online  fiable. No olvidemos que cualquiera puede opinar en internet y que, por tanto, también puede constituir una amenaza desde el punto de vista sanitario. Lo ideal es que esta información esté dirigida, indicada por un profesional de la salud. El farmacéutico está en posición privilegiada para hacerlo.

Ketoconazol oral fuera de juego

hongos

El pasado 11 de octubre fué hecho pública la decisión de la Comisión Europea de suspender la autorización de comercialización en la Unión Europea de los medicamentos de administración oral que contienen ketoconazol. A raíz de esto, la AEMPS emitió una nota el día 24 para informar de lo siguiente:

  • La fecha efectiva de la suspensión de comercialización será el próximo 6 de noviembre. A partir de este día no se podrán prescribir ni dispensar medicamentos de administración oral que contengan ketoconazol en sus indicaciones actualmente autorizadas. Fungarest® y Ketoconazol Ratiopharm® son las dos especialidades comercializadas en España.
  • A partir del 6 de noviembre, excepcionalmente y de forma individualizada para cada paciente, se podrá solicitar desde los hospitales ketoconazol de administración oral mediante el procedimiento de suministro de medicamentos en situaciones especiales.

El ketoconazol es un antifúngico, derivado del imidazol, que se encuentra disponible para administración sistémica (en comprimidos) o local ( en gel, crema y óvulos). El motivo de la suspensión, según la nota de la AEMPS, ha sido un balance beneficio-riesgo desfavorable en base a su toxicidad hepática  y a la existencia de otras alternativas terapéuticas disponibles más seguras. Esta conclusión no es aplicable a la absorción tópica de ketoconazol ya que la absorción sistémica es muy pequeña. La toxicidad hepática de ketoconazol puede causar hepatitis, cirrosis e insuficiencia hepática habiéndose notificado casos de fallecimiento o que han requerido trasplante. El inicio de estas alteraciones generalmente ocurre entre el primer y sexto mes de tratamiento, aunque se han registrado casos de aparición incluso más temprana a las dosis recomendadas.

En España el ketoconazol está indicado para:

  • Micosis sistémicas y profundas debidas a hongos susceptibles, las cuales se tratan generalmente con antimicóticos más recientes bajo supervisión especializada.
  • Tratamiento profiláctico de pacientes inmunocomprometidos con mayor riesgo frente a las infecciones por hongos.
  • Candidiasis vaginal recurrente siempre que no respondan al tratamiento local.
  • Casos recalcitrantes de micosis superficiales debidas a hongos susceptibles. Aquellos casos que no responden al tratamiento con antifúngicos locales o que por las características de las lesiones no puedan ser tratadas localmente.

Aprovechando la ocasión, creo que sería oportuno recordar cuáles son los antifúngicos orales de elección en los casos más habituales entre los anteriormente citados:

En el caso de las infecciones superficiales complementaré la información gracias a ese estupendo blog dermatológico que es Dermapixel.

El objetivo de este post, como habréis adivinado, no era otro que recordar la inminente suspensión del ketoconazol oral y aprovechar la ocasión para revisar cuáles son los antifúngicos orales recomendados en aquellos casos (no pertenecientes al ámbito hospitalario o especializado) para los que estaba indicado.

Finalmente, ni que decir tiene que estaré encantada de cualquier cosa que queráis añadir, comentar, sugerir o criticar sobre este post, los anteriores y los que estén por venir. 

¿Para qué sirve mi título?

Imagen títuloSi al gremio de los boticarios le pudiésemos adjudicar alguna heroína, más allá de aquella que aletarga, alivia y ralentiza el pensamiento, sería sin lugar a dudas la presidenta de Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Parece ser que el CGCOF no quiere permanecer ajeno a los vientos de cambio. Prueba de ello es que recientemente hemos visto a su cabeza visible autoenvestirse  abanderada de esta corriente, ya irrefrenable, que aboga simplemente por la transformación del establecimiento de farmacia en lo que siempre debió ser.

“La Atención Farmacéutica no es cuestión de postgrados, doctorados o másteres, sino del Grado en Farmacia”,”Los licenciados siguen saliendo de las facultades sin la preparación suficiente para ejercer labores clínicas en boticas”, indicó Carmen Peña en la “Jornada Taller La Atención Farmacéutica y la Universidad” celebrada el pasado mes de septiembre;  y debido a ello, dice, no existe una implantación efectiva y visible de esta práctica. Yo no sé a vosotros, pero a mi me parece que afirmar esto roza la heroicidad.

Las competencias que legitima la posesión de cualquier título universitario son dictaminadas por ley y dependen, lógicamente, de la formación recibida. De no ser así, cuando menos, sería para echarse a temblar. No obstante, visto lo visto, alguien debería explicar porqué desde el año 1997 la legislación española avala al farmacéutico para ejercer la Atención Farmacéutica sin tener la formación necesaria.[Definición y funciones de la Oficina de Farmacia en España]

Por si fuera poco, los del Parlamento Europeo tampoco se libran. La directiva 2005/36/CE, de reconocimiento de cualificaciones profesionales, da luz verde al reconocimiento directo del título correspondiente a nuestra licenciatura en Farmacia en cualquier estado miembro. Así, como lo oyen, no les tembló el pulso a pesar de nuestra escasa formación clínica y formar parte la Atención Farmacéutica de la práctica habitual en la Farmacia Comunitaria de  muchos países europeos. En Inglaterra, por ejemplo, donde, dicho sea de paso, ejercen un número considerable de farmacéuticos españoles, se realizan dos tipos de servicios remunerados : MUR (“Medicines use review”) y NMS (“New medicine service”). Para llevarlos a cabo es necesario, simplemente, realizar un cursillo de acreditación. [Pharmaempleo-UK.com: cursos para encontrar trabajo] 

Para terminar tan sólo añadir que, aunque pueda parecer lo contrario, a mi no me parece mal todo esto del diseño e implantación del “plan ideal”, pero por favor, aborden la verdadera causa por la que la Atención Farmacéutica no termina de cuajar en España. El doble discurso está más que agotado.

Artículo al que hago referencia: “La Atención Farmacéutica se apunta a la Universidad”. El Global, 13 de septiembre del 2013.